Biodegradable

Biodegradabilidad y Reciclaje

Biodegradable

Tetra Pack

Composición del Envase

Los envases de Tetra Pack están conformados por 6 capas que evitan el contacto con el medio externo, y aseguran que los alimentos lleguen a los consumidores con todas sus propiedades intactas. Estos envases están compuestos de papel, aluminio y polietileno.

El papel: proviene de bosques industriales gestionados bajo el concepto de desarrollo sustentable. El envase está conformado por 75% de papel, garantizando su estabilidad y resistencia.

El Aluminio: evita la entrada de oxígeno, luz y pérdidas de aromas y es una barrera contra el deterioro de alimentos.

El Polietileno: evita que el alimento esté en contacto con el aluminio, ofrece adherencia y garantiza la protección del alimento.

Seis capas protectoras

Primera capa. Polietileno: Protege el envase de la humedad exterior.
Segunda capa. Papel: Brinda resistencia y estabilidad
Tercera capa. Polietileno: Ofrece adherencia fijando las capas de papel y aluminio.
Cuarta capa. Aluminio: Evita la entrada de oxígeno, luz y pérdida de aromas.
Quinta capa. Polietileno: Evita que el alimento esté en contacto con el aluminio
Sexta capa. Polietileno: Garantiza por completo la protección del alimento.

Características del envase

  • Preservación de la cantidad nutricional del alimento
  • Protección de la luz y el calor
  • 100% reciclable
  • Preservación del sabor y el aroma

Casa hecha con material reciclado tetra pak

BOGOTÁ. “Mis compañeros dicen que es muy bonita, que parece una casa de muñecas”. Asegura Diana con una tímida sonrisa. A sus 12 años, camina segura por su casa, feliz porque sabe que por fin ella y sus cinco hermanos tienen un lugar donde quedarse para siempre.

También podría decir “yo vivo en un millón y medio de cajas de Tetra Pak”, pero es un dato que ella desconoce. Sólo sabe que su casa es linda, caliente y resistente a la incesante lluvia que cae en Bogotá.

“No me ha entrado una gota”, explica orgullosa doña Marleni, que lleva ya 10 meses en su casa nueva, después de dos desplazamientos por la violencia en seis años y un sinfín de albergues.

Al principio, cuando le explicaron cómo era la cosa, ni ella ni don Maximino, su marido, dieron crédito. “Cuando me hablaron de material reciclado yo pensaba en cartón, hasta que vi las primeras planchas y dije: `Esto sí es muy bonito`”, recuerda Maximino. En efecto, es tan bonito que no sólo se hacen casas, sino también pupitres, papeleras, portavasos y una gran diversidad de objetos. Tal vez es el material del futuro: Ecoplak.

Las cajas de leche y jugos que a diario desechamos están compuestas por varias láminas de cartón, polietileno y aluminio, adheridas a través de calor sin utilizar ningún tipo de pegamento, así que el material es 100 por ciento reciblable. Las cajas se depositan en una gran licuadora con agua donde las capas se disuelven: con la pulpa de papel se fabrica pasta de celulosa que se convertirá en cuadernos y cartones. El aluminio y el polietileno se pican y compactan, formando un aglomerado más resistente que la madera.

En 51.2 metros cuadrados se ha construido una vivienda de tres alcobas, salón, comedor, baño, cocina y lavadero, todo en Ecoplak, hasta la ondulada teja que cierra la construcción, los armarios de la cocina y todas las puertas.

Aunque el Ecoplak visto hace buen efecto, no es necesario dejarlo tal cual. Aquí, parte de las paredes se han pintado de blanco y el baño y la cocina se han recubierto con azulejos, pues funciona como cualquier material de construcción.

El sistema de reciclaje y fabricación del nuevo material se realiza por pequeñas y medianas empresas (Pymes) ajenas a Tetra Pak, aunque la multinacional ha fomentado su creación. Sólo en Bogotá viven 6 millones de personas que generan 5 mil 55 toneladas de residuos de Tetra Pak al año. Actualmente hay activas dos plantas de fabricación de papel y una de Ecoplak con capacidad para reciclar 85 por ciento de estos residuos.

Maximino recibió la casa en enero, siendo su familia la primera en alojarse en una casa de este tipo en Colombia. También es la única regalada por Tetra Pak; a partir de ahora, el resto se desarrollará dentro de programas sociales.

Con un costo de 6 mil dólares por vivienda, en Bogotá se han construido 25 y están por terminarse otras 24 en el Departamento del Putumayo, al sur del país, que beneficiarán a damnificados por el desbordamiento del río Caquetá.

Maximino y su familia consiguieron su casa gracias a la solidaridad de los colombianos que siguieron horrorizados a través de un programa de televisión su historia de desplazamiento, que inició en 1999 cuando las FARC amenazaban con reclutar a su hijo mayor, y luego asesinaron a un sobrino que vivía con ellos. Así llegaron a Bogotá, donde el canal de televisión les abrió una cuenta y con el dinero recaudado compraron el lote para construir su casa.

Ahora Maximino regresa de su trabajo contento de tener a todos sus hijos jugando sin miedo en la puerta de la casa. “Se me hace una casa buena, elegante. Esto es una bendición porque yo la soñaba así”.