Latas de Aluminio

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El aluminio es el más ligero de los metales, su temperatura de fusión es relativamente bajo, tiene miles de usos industriales, médicos y en la construcción. Además, por su ligereza, maleabilidad y por ser neutro, se usa para envases de bebidas y alimentos. Como es muy flexible y ligero, además de que su resistencia permite hacer envases muy delgados, el reciclaje de envases de aluminio es muy fácil para el consumidor, tanto en su separación, su almacenaje y su transporte.

Por ser un material con muchos usos, es posible recliclarlo para varias industrias y no sólo para orientado para la industria refresquera. El envase de aluminio más caraterístico, son las latas de bebida, todos alguna vez consumimos productos envasados en aluminio. Para su reciclaje, sólo hace falta comprimir las latas y almacenarlas hasta tener una cantidad razonable para llevarla al centro de reciclado.

Se puede vender, también se puede donar, eso depende del gusto de cada quien.

Las latas de aluminio se identifican fácilmente ya que son las que contienen refresco o cerveza. Tienen un anillo en la parte superior para abrirlas, no lo despegues ya que contiene el mismo valor para acumular kilos al igual que la lata.

Al llevarlas a tu centro de acopio deben estar limpias, sin residuos de bebida ya que al tenerlas almacenadas pueden producir hormigas u otros animales y además generar mal olor.

Las latas de bebidas tienen un peso aproximado de 15 gramos, se necesitan 67 latas para obtener un kilo.

Produciendo latas con aluminio reciclado, reduciríamos la contaminación del aire ocasionada por su producción en un 95%.

Reciclaje de aluminio y otros metales

México consume más de 20 millones de latas de acero diariamente.

Reciclando constantemente acero ahorramos los recursos empleados en su producción, que representan el cuádruple de gastos en energía y materia prima.

Los expertos aseguran que se salva suficiente energía reciclando una lata de aluminio como para hacer funcionar un televisor durante 3 horas y media.

Reciclar acero y hojalata
El 40% de la chatarra de acero se destina a la producción de nuevos aceros, aunque sólo un pequeño porcentaje puede reciclarse como acero de envases. Cada envase producido contiene, aproximadamente, un 25% de acero reciclado. La chatarra de hojalata puede reciclarse hasta en un 100% para aplicaciones distintas del embalaje.

Una persona tira en un año alrededor de 10 kilos de latas de hojalata.

Actualmente, siete de cada diez latas son de aluminio y tres de acero laminado. La lata de acero blanco proviene del laminado del acero producido en las grandes siderurgias. Los bloques de acero se llegan a prensa hasta obtener un grosor de entre 2 y 0,16 mm. La tecnificación de este proceso de laminado permite ahorrar en la actualidad un 40% del acero por cada lata respecto a procesos menos modernos.

Los botes de aerosol, por ejemplo, están fabricados a base de este acero tan fino. Se calcula que el precio de una lata es el 7% u 8% del valor de aquello que contiene. Si bien las latas pueden ser recipientes adecuados para envasar productos alimentarios e industriales, no debemos olvidar que constituyen un residuo que representa el 2% del peso de las basuras domésticas. Las latas se revisten con estaño y a menudo se cierran con aluminio; de esta manera se garantiza una mejor estabilidad del producto, pero en cambio se dificulta el reciclado.

Es importante empezar la separación de estas latas desde su uso en el hogar o comercio, para separar la hojalata de la basura. Pero en estos momentos se puede recuperar casi el 2% del metal procedente de las latas que se encuentran en los residuos sólidos urbanos. Para la recuperación del acero de las latas es preciso desestañarlas y extraerles el aluminio. Éste es un proceso bastante contaminante, aunque mucho menos que el de producir acero de nuevo. En consecuencia, es preciso consumir lo menos posible productos domésticos fabricados con derivados del acero, como la hojalata. Las siderurgias pertenecen al grupo de las empresas más contaminantes que existen.

En cualquier caso, el reciclaje es una medida imprescindible cuando se ha llegado a la minimización de su uso. Sería deseable disponer de contenedores especiales y que el envase metálico se utilizase únicamente para determinados productos. Desgraciadamente, actualmente se siguen enlatando todo tipo de productos, incluso los alimentarios.

Recomendaciones

  • Consumir preferentemente productos con envases retornables.
  • Evitar las latas y procurar consumir comida fresca
  • Solicitar contenedores para latas y reciclémoslas, en especial, las de aluminio.
  • El mejor reciclaje es aquel que no llega a producirse. Evitar la adquisición de productos con envase metálico si no resulta estrictamente necesario

Por cada tonelada de acero usado que reciclamos, ahorramos una tonelada y media de mineral de hierro y unos 500 kilogramos de carbón. Si hablamos de energía, el ahorro es del 70%. El agua utilizada se reduce en un 40%.

¿ SABIAS QUE ?

Las materia primas para la obtención del acero son el hierro, la piedra caliza y el carbón, todos ellos recursos limitados.

El acero se utiliza en la construcción, en el sector automovilístico, en aparatos eléctricos y en envases de comida y bebidas.

El 25% de los botes de bebida se fabrican con acero reciclado.

Es uno de los metales más utilizados en el mundo y también uno de los que más se han reciclado desde la antigüedad.

La sustitución del hierro por chatarra puede ahorrar hasta el 76% de la energía utilizada
normalmente.

En la fabricación de 1000 latas de acero se consumen 64 kg. de hierro, 25 kg. de carbón, 0,9 metros cúbicos de agua y se desprenden 171 kg. de dióxido de carbono a la atmósfera.

El reciclaje de 1000 kg (1 tonelada) de latas de acero ahorra 1,36 Toneladas de hierro puro y 3,6 barriles de aceite. Y un ahorro de energía del 76%.

Produciendo latas de aluminio reciclado, reduciríamos la contaminación del aire en un 95%.

La mayor parte de los metales que existen pueden fundirse y volver a procesarse creando nuevos metales.

Los metales constituyen cerca del 10% del desperdicio que producimos diariamente.

Si los recuperáramos, serían una fuente de materia prima para nuevos productos.

Objetos de metal reciclables:

Latas de leche en polvo
Latas de conservas
Latas de cerveza
Latas de refresco
Tapas de metal
Corcholatas
Botones de metal
Papel aluminio
Bolsa interior de leche en polvo
Pasadores de pelo
Alfileres
Grapas
Ganchos de ropa
Alambre
Cacerolas de aluminio
Etc.

Las latas se pueden abrir de un solo lado y guardarlas metidas unas dentro de otras, o aplanarlas y asi ocuparan menos espacio.

El aluminio se sustrae varios minerales compuestos, uno de ellos es la bauxita. Para una tonelada de aluminio se utilizan 3,981 Kg. de bauxita que se encuentra en los primeros 3 metros del subsuelo de la selva, así que para sacarla se talan miles de kilómetros de árboles.

Reduccion de basura reciclando aluminio

Multiples beneficios

Si tiras dos latas de aluminio, despilfarras mas energía que la que consume diariamente una de los miles de millones de habitantes de los paises pobres.

A diferencia del Estado Argentino donde las latas no se reciclan y según la Asociación de Aluminio, los norteamericanos reciclaron 42.500 millones de latas de aluminio en 1988. En 1985 habían fabricado 70.000 millones.

Estados unidos ahorró en electricidad tan sólo en 1988, con el reciclaje de latas de aluminio, mas de once mil millones de Kilovatios-hora, electricidad suficiente para abastecer a los hogares de la ciudad de Nueva York durante medio año.

Reciclar el aluminio reduce en un 95% la contaminación atmosférica generada durante su fabricación

Fabricar aluminio a partir de aluminio reciclado requiere el 90% menos de energía que hacerlo a partir del mineral.

ALUMINIO

Latas de jugos (* Del Valle, V8, etc.) Latas de refrescos (* Pepsi, Coca Cola, etc.) Latas de cervezas (* Budweiser, Tecate, XX lager,Carta Blanca, Modelo, Budweiser, etc.) Latas de contenedores de diversas bebidas. (*Gatorade, Kalahua, Presidencola, etc. )

NO confundir estas latas de aluminio con las de lámina de conservas o de alimentos, (chiles, sopas, frijoles, etc.) ni revolver con papel aluminio, alambres, o cualquier otro objeto de metal.