• Si el aceite se derrama en el terreno, el aceite usado tiende a migrar dañando microbios y otros organismos pequeños. La pérdida de estos organismos reduce los ciclos de nutrientes y puede afectar la cadena alimentaría.
• El aceite se dispersa en la superficie del agua y luego se deposita en el fondo (como una brea). En ambos casos, plantas, microbios, invertebrados y otros organismos se ven afectados porque el aceite obstruye sus mecanismos de respiración, interfiere con su regulación de temperatura y se acumula en sus tejidos.
• Los organismos contaminados con aceite no pueden ser consumidos por los humanos pero sí por otros organismos. Así pasan los contaminantes a través de la cadena alimentaría, contribuyendo a la degradación ambiental.
• El 90% de los mariscos consumidos por los seres humanos pasan la mayor parte de sus vidas en estuarios, los cuales son bien susceptibles a contaminación por derrame.
• Un sistema acuático puede tardar hasta 20 años en recuperarse de un derrame de aceite.
• Un galón de aceite puede contaminar hasta un millón de galones de agua (el suministro de un año para 50 personas).
• Las plantas de tratamiento de agua se ven afectadas adversamente porque no fueron diseñadas para tratar este residuo potencialmente reciclable.
