México consume más de 20 millones de latas de acero diariamente.
Reciclando constantemente acero ahorramos los recursos empleados en su producción, que representan el cuádruple de gastos en energía y materia prima.
Los expertos aseguran que se salva suficiente energía reciclando una lata de aluminio como para hacer funcionar un televisor durante 3 horas y media.
Reciclar acero y hojalata
El 40% de la chatarra de acero se destina a la producción de nuevos aceros, aunque sólo un pequeño porcentaje puede reciclarse como acero de envases. Cada envase producido contiene, aproximadamente, un 25% de acero reciclado. La chatarra de hojalata puede reciclarse hasta en un 100% para aplicaciones distintas del embalaje.
Los botes de aerosol, por ejemplo, están fabricados a base de este acero tan fino. Se calcula que el precio de una lata es el 7% u 8% del valor de aquello que contiene. Si bien las latas pueden ser recipientes adecuados para envasar productos alimentarios e industriales, no debemos olvidar que constituyen un residuo que representa el 2% del peso de las basuras domésticas. Las latas se revisten con estaño y a menudo se cierran con aluminio; de esta manera se garantiza una mejor estabilidad del producto, pero en cambio se dificulta el reciclado.
Es importante empezar la separación de estas latas desde su uso en el hogar o comercio, para separar la hojalata de la basura. Pero en estos momentos se puede recuperar casi el 2% del metal procedente de las latas que se encuentran en los residuos sólidos urbanos. Para la recuperación del acero de las latas es preciso desestañarlas y extraerles el aluminio. Éste es un proceso bastante contaminante, aunque mucho menos que el de producir acero de nuevo. En consecuencia, es preciso consumir lo menos posible productos domésticos fabricados con derivados del acero, como la hojalata. Las siderurgias pertenecen al grupo de las empresas más contaminantes que existen.
En cualquier caso, el reciclaje es una medida imprescindible cuando se ha llegado a la minimización de su uso. Sería deseable disponer de contenedores especiales y que el envase metálico se utilizase únicamente para determinados productos. Desgraciadamente, actualmente se siguen enlatando todo tipo de productos, incluso los alimentarios.
- Consumir preferentemente productos con envases retornables.
- Evitar las latas y procurar consumir comida fresca
- Solicitar contenedores para latas y reciclémoslas, en especial, las de aluminio.
- El mejor reciclaje es aquel que no llega a producirse. Evitar la adquisición de productos con envase metálico si no resulta estrictamente necesario

¿ SABIAS QUE ?
Produciendo latas de aluminio reciclado, reduciríamos la contaminación del aire en un 95%.
La mayor parte de los metales que existen pueden fundirse y volver a procesarse creando nuevos metales.
Los metales constituyen cerca del 10% del desperdicio que producimos diariamente.
Si los recuperáramos, serían una fuente de materia prima para nuevos productos.
Objetos de metal reciclables:
Latas de leche en polvo
Latas de conservas
Latas de cerveza
Latas de refresco
Tapas de metal
Corcholatas
Botones de metal
Papel aluminio
Bolsa interior de leche en polvo
Pasadores de pelo
Alfileres
Grapas
Ganchos de ropa
Alambre
Cacerolas de aluminio
Etc.
Las latas se pueden abrir de un solo lado y guardarlas metidas unas dentro de otras, o aplanarlas y asi ocuparan menos espacio.
El aluminio se sustrae varios minerales compuestos, uno de ellos es la bauxita. Para una tonelada de aluminio se utilizan 3,981 Kg. de bauxita que se encuentra en los primeros 3 metros del subsuelo de la selva, así que para sacarla se talan miles de kilómetros de árboles
